ORDEN
La noche tenía cara de hijo,
mientras que el hombre y rondín no tenía cara
sólo un amague de presencia y ser.
El sol fue implantándose en la verdura,
en las techumbres, sutilmente,
a la manera de lo que es gradual.
El hombre hizo del tiempo desgranado su ración;
y la noche, al amanecer, se disolvió en grumos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
...
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario